Hoy, en la entrada de la mina de SACTUN, anteriormente conocida como CALICA, un grupo de más de 15 personas del Movimiento Indígena Peninsular se manifestaron para demandar el cierre definitivo de la mina y la reparación del daño ambiental que ha afectado a quienes viven en la zona durante décadas.

Según Quetzal Tzab González, el polvo generado por la explotación de las canteras ha causado enfermedades respiratorias en aproximadamente 17,270 personas de 27 poblaciones, como Los Sauces, Las Torres y La Selva. A pesar de esto, CALICA ha negado las afectaciones y ha sido acusada de politizar el tema.
Además, Raúl Benet, asesor ambiental y exdirector de Greenpeace, exigió al Poder Judicial de la Federación resolver a favor de las comunidades que interpusieron una acción colectiva contra la explotación de la mina de SACTUN debido a los daños al medio ambiente local y la salud.

Benet también afirmó que la empresa ha causado daños severos a los acuíferos, que han sido contaminados con explosivos, especialmente cerca de Playa del Carmen.
El Movimiento Indígena Peninsular espera que sus demandas sean atendidas y que se haga justicia por el daño ambiental causado por SACTUN.





