PROGRESO.— Pocos pasajeros del crucero “Carnival Breeze” se detuvieron este martes en esta ciudad y se fueron a nadar a pesar de que hay marea roja en todas las playas del municipio.

Noticias de Yucatán
El “Carnival Breeze” desembarcó a las 08:50 horas en Progreso procedente de Cozumel, con 3.848 pasajeros y 1.346 tripulantes, y zarpó a las 17:00 horas con rumbo a Galveston, Texas, según informó la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona).
A pesar de que el maravilloso clima permitió disfrutar de la playa, apenas unos 200 pasajeros del barco se dieron cita en las playas del malecón de Progreso.
A pesar de que en esta playa hay banderas rojas desde el lunes 8 debido a la marea roja, varios cruceristas se metieron en el oleaje.
Lee: CLIMA EN YUCATÁN: SIGUE LA AMENAZA DE POSIBLE CICLÓN. OTRA ONDA TROPICAL AFECTARÁ
La policía ambiental no se entromete con los bañistas.
Si bien la policía ecológica pidió a algunos bañistas que salieran del mar en el malecón el pasado sábado, ayer no lo hicieron con los extranjeros, según se descubrió, porque ya no hay casos de heridos con espinas de mantarrayas o peces globo que varado en la costa del municipio cuando huía de la marea roja.
Sin embargo, anteayer el Cinvestav-Mérida desaconsejó nadar en el mar porque representa un problema de salud ya que la marea roja degradó la calidad del agua y proliferaron los gérmenes producto de las criaturas asfixiadas.
La llegada del crucero dio un respiro a los artesanos y comerciantes del malecón, pues algunos visitantes bajaban por la Calle 80, donde hay numerosos quioscos, y compraban uno o más productos, por lo que el dinero fluía, aunque en pequeñas cantidades.
Algunos comerciantes informaron haber tenido días difíciles como resultado de la marea roja, que redujo el flujo de visitantes de los botes a la playa.
Algunos proveedores de servicios y restaurantes dieron la bienvenida a los pasajeros de cruceros que comieron comidas de mariscos.













